Jardín Da Vi
Camino en lo que parece un jardín de rosas
Donde el mundo aprecia el pétalo
Mientras mi sombra a cada paso
Se desgarra con la espina.
Dejando una senda de sangre y dolor
Haciendo aquellas púas carmesí como la flor.
Cansado de esta marcha sin cuartel.
Sin energía para andar, sin corazón para llorar
Sin humor para bromear, con rencor para matar.
Se ha postrado en este campo de omnipresente dolor
Rodeado de un atrayente e hipnotizante olor
Dulce como la vida, penetrante como la muerte
Ese olor… emana de mi, es el carmesí que en cada flor deje presente.
A Cada martilleo del reloj
Mientras los astros giran en rededor
A cada parpadeo, más fuerte se hace ese olor
Mientras de su cuerpo desaparece el calor.
Golpeado por el frío de la realidad, despierto.
Sigo entre cielo e infierno
En esta vida de destierro…

Comentarios
Publicar un comentario